viernes, 25 de diciembre de 2009

Paulina Movsichoff: Premio Nacional de Literatura 1981- México

LA PROSA NARRATIVA SE NUTRE DE POESÍA

Ganadora del Premio "Juan Rulfo" para Primera Novela, cuyo monto de cien mil pesos le fue entregado em Hermosillo, Sonora, Paulina Movsichoff responde a la imagen de una escritora moderna: segura de sí misma, con inquietudes existenciales más que sociales, ella afirma: "es misión de la literatura inquietar, cuestionar, pero tratando de no caer en el 'facilismo' del 'mensaje'. A lo largo de un entrevista en que mostró su sensibilidad y su atención a los problemas de muestra época, Paulina habló del "drama de la condición humana". Su novela Fuegos encontrados fue seleccionada por un jurado integrado por Humberto Constantini, René Avilés Fabila y Gerardo de la Torre como la mejor estructura en un numeroso conjunto. Movsichoff nació en Córdoba, Argentina y reside en México desde hace cuatro años aproximadamente.

Entrevista

- Tú eres graduada en Letras en la Universidad de Buenos Aires, sin embargo, quisiera preguntarte: ¿cuándo y cómo te inicias en la actividad literaria; cuándo adquieres el oficio de escritora?

- Yo escribía desde niña. Casi siempre poemas. Amontonaba con ellos cuadernos enteros. Pero me daba vergüenza mostrarlos. Sólo después, mucho más tarde, me di cuenta de que escribir había sido siempre mi vocación. Comencé entonces a hacerlo de manera más metódica. También a publicar. Eso me hizo bien; me enfrentó conmigo misma, me cuestionó, me incitó a superarme. En cuanto al oficio de escritora, no sé si lo tengo. Es algo que se va haciendo poco a poco, con lecturas, crítica, experiencias, encuentros, además del acto de escribir. Su aprendizaje dura toda la vida.

- ¿Te consideras fundalmente poeta o novelista?

- Como te dije antes, lo primero que escribí fueron poemas. Sólo que en determinado momento necesité salirme del subjetivismo de la poesía, por lo menos de la mía; expresar otras cosas. Por eso acudí al cuento (tengo un volumen de relatos, inédito) y luego la novela. No creo, sin embargo, que la separación de los términos sea tan tajante. Pienso en la imagen-relato de Pavese, en los poemas de Cardenal. En la antigüedad la epopeya - relato de hechos heroicos - se recitaba en verso. La prosa, a su vez, se nutre de poesía; ella es su motor.
Con respecto a si soy poeta o novelista, no lo sé. No veo, además, la necesidad de colocarme una etiqueta. Soy una mujer, un ser humano que escribe, eso es todo.

- ¿Qué temas abordas en la novela premiada y con qué intención creativa la desarollas?

- La novela se inspira en un hecho histórico; el duelo que sostuvieron blancos e indios en la centuria pasada, en una provincia del Centro- Oeste agentino. Esta lucha se arrastraba ya desde hacía tres siglos y culminó hacia 1980.
Fue una guerra desarrollada en una extensión inmensa, con caracterísitica propias: ataques sorpresivos, saqueo, rapiña por ambas partes. El conquistador acorraló al indio en el "desierto", o sea en la zona pampeana y patagónica argentina. Éste no tuvo más remedio, para sobrevivir, que robar ganado y usar de la violencia. Hubo valentía y heroísmo, también por ambos bandos.
"La novela trata de superar la tadicional visión blanca de esta lucha, rescatando las razones y el punto de vista del pueblo indígena, perseguido con saña, y finalmente vencido. De allí su nombre, Fuegos encontrados, es decir, fuegos contrapuestos. Recordemos que Sarmiento opuso, en Facundo, la Civilización a la Barbarie. Sin embargoo el cacique Quenumpén afirmaba: "tenemos nuestro modo de vivir que es bueno. Civilización es para nosotros muerte, trabajo en las estancias, estaca en los fortines". Hay otros episodios históricos que se entrecruzan, como la guerra de montoneras. A pesar de todo esto, no es una novela histórica. He usado la fantasía literalmente, sin atarme demasido a fechas ni sucesos.
A pesar del intento de rescatar lo épico de aquel pasado, está también el de rastrear la poesía de esas voces y ámbitos perdidos. Es decir, si bien la historia constituyó la idea primegenia, las pequeñas cosas, la atmófera de ese mundo fueron adquiriendo importancia hasta pasar a ser, igualmente, protagonistas.

- Para ti ¿qué significó recibir este Premio?

- Indudablemente el premio constituyó una gran alegría para mí. En un mundo como el actual, donde el autor debe realizar las cosas más extrañas para sobrevivir, el recibir un reconocimiento no deja de se estimulante.

- ¿Qué opinas del compromiso en literatura en este momento crucial de la historia de América Latina?

- Es cierto que es un momento crucial para América Latina, para el mundo. La amenaza de extinción de la humanidad es una espada de Damocles sostenida sobre nustras cabezas. Supongo que al obra refleja de alguna manera las preocupaciones de su autor. Y es misión del escritor agitar, cuestionar, pero tratando de no caer en el facilismo del "mensaje". El artista, el escritor, debe ser libre para buscar sus propios caminos, una manera especial de expresar su inconformidad. O sea, ya no es el escritor el detentador de la verdad que debe transmitirla a los demás hombres y mujeres, sino que debe buscarla con ellos y reflejar, de la mejor manera posible, el drama de la condición humana.

- ¿Cuás el tu juicio ante el realismo social en materia artística y novelísitica? ¿Lo consideras un estilo adecuado lo limitante a tus aspiraciones como escritora?

- Creo que el realismo social, a pesar de su nombre, es demasido pobre, demasiado limitativo. Sólo considera una cara, la más obvia, de la realidad. ¿Podemos acaso decir que los sueños, la magia, todo el universo de los mitos no constituyen también la realidad del hombre, un aspecto inseparable de su experiencia? El realismo social no hizo más que tomar para sí todos los clisés del realismo burgués, sin cuestionar absolutamente nada.

- Resides en México desde hace varios años. ¿Nuestra realidad te ha sugerido alguna veta acerca de la cual quieras escribir?

- Por supuesto que en México he encontrado una veta riquísima de vivencias, incoporadas ya a mi ser actual. Pero, como decía Pavese, "descubrimos las cosas a través de los recuerdos que tenemos de ellas"; creo que, alguna vez, en la distancia, México surgirá como una realidad tan vívida y apremiante que deberé escribir sobre ella.

- ¿Qué piensas de la idea de Rimbaud de que el poeta debía ser vidente para escribir?

- Yo nunca me he sentido vidente. Creo que en el artista hay una intuición que bucea por sacar lo oscuro, lo desconocido de sí mismo. Pero es más una búsqueda que un resultado.

- ¿Cuáles son tus próximas cosas a publicar?

- El único poyecto de publicación, por el momento, es el de la novela pemiada. La publicar la Edito´rial "Tierra Adentro", del Instituto Nacional de Bellas Artes. Eso será ya el año entrante. Tengo la idea una nueva novela pero no he comenzado, todavía, a trabajarla.


Entrevista realizada por Miguel Bautista para la "Revista mexicana de cultura" del diario El Nacional. México D. F., 28 de noviembre de 1981.

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